Mi camino hacia el Triatlón

Cada vez son más las personas que practican el Triatlón, y aunque a día de hoy muchos niños ya crecen practicándolo, como el deporte joven que es, a algunos nos ha pillado más mayores.

¿Cómo alguien que no ha hecho nunca Trialón se plantea participar en su primera prueba? No puedo hablar mucho de cómo lo hicieron los demás, pero sí os puedo explicar Mi camino hacia el Triatlón,  y tal vez si leéis mi historia (que es de lo más normal y nada sensacionalista) veáis que vosotros también podéis hacerlo si es lo que deseáis.

Siempre he practicado deporte, principalmente varios años de Baloncesto en edad infantil/cadete. Los últimos años había estado practicando únicamente actividades de gimnasio tipo step, aerobic, tonificación, algo de yoga e incluso he pasado épocas sin practicar nada. De pequeña nadé, pedaleé y corrí como cualquier otro niño, sin que nadie me enseñara nada aunque defendiéndome en todo. Es a los 30 años cuando empiezo finalmente a correr y poco a poco pruebo las distintas disciplinas del Tritlón.

Lo primero que empecé a practicar fue la carrera a pie, y desde que empecé a correr hasta participar en mi primer Triatlón han pasado más de dos años. Después de estar un año corriendo tanto por asfalto como por montaña y de haber participado en diversas cursas decidí comprarme una Mountainbike. Escogí la Btt porque solo pensar en la carretera sentía miedo (cuántas historias oímos de ciclistas…). Recuerdo que veía las ruedas finas de la Bicicleta de carretera y alucinaba jajaja me daba vértigo pensar cómo eso tan fino podía ponerse a esas velocidades. En cambio, en aquel momento las enormes ruedas con tacos y los caminos de montaña sin coches me daban más seguridad. En aquella época pensé que sería interesante hacer un Duatlón cross, pero antes debía entrenar y coger destreza con la bici, así que tampoco me paré mucho más a pensarlo, eso sí,  nadar era algo impensable.

Mi camino hacia el triatlón

Después de salir unos meses sola con la BTT decidí unirme a un club ciclista (la verdad es que rodearme de personas y compartir el deporte con ellas ha sido lo que más me ha ayudado). Con ellos tuve la oportunidad de hacer mi primera salida de Carretera, y aunque de entrada dije NO! poco tardó en entrarme el gusanillo. Era el momento perfecto para probarlo, iba a ir acompañada de un gran grupo experto, me podrían aconsejar, ayudar, no me iba a sentir sola y desprotegida… Era ahora o nunca!

La salida era un domingo y el jueves de antes fui a probar la bicicleta ya que todos me decían que había mucho cambio con la mtb. Literalmente ALUCINÉ, todavía recuerdo la sensación de poner mis manos en el manillar (la manera de relacionarte con la bicicleta es brutal, nada que ver con una mtb) y tardé solo 5 minutos en darme cuenta que ese era el deporte que tanto tiempo llevaba buscando.

Como era de esperar el domingo fue genial, iba con bambas porque todavía no sabía utilizar los pedales automáticos, pero aún y así pude hacer la salida con sus 80km y 2800m acumulados. Sufrí mucho en las subidas, apreté bien los frenos en las bajadas, llegué de las últimas, pero al llegar a casa (con todo mi cuerpo dolorido) ya estaba mirando bicicletas por internet, y en unas dos semanas ya tenía la mía propia. Es sinceramente una de las mejores inversiones que he hecho en mi vida.

Mi camino hacia el triatlon

Durante casi un año me centré mucho en darle a los pedales (como he dicho nunca había hecho ciclismo de carretera y era importante adaptarse bien) me gustó tanto que no me planteaba correr ni hacer otra cosa que no fuera pedalear, pero vamos, que al final una cosa lleva a la otra, y ya tu sabes jejeje. Una vez ya me encontraba cómoda y suelta con la bicicleta sólo me quedaba el reto de Nadar, y es que entre un novio Triatleta y varias amistades que lo practican era difícil no caer en la tentación. Para Abril de este año empiezo a “nadar” por así decirlo y busco un Triatlón Sprint que me diera tiempo a preparar, así que en dos meses debutaba. Entre muchas ganas y nervios disfruté como una enana y supe que no iba a ser el único.

Mi camino hacia el triatlon

Como podéis ver mi camino hacia el Triatlón ha sido progresivo y casi sin planearlo. Al año de correr empecé con la bicicleta y al año siguiente empecé a practicar la natación; no sé si ha sido lenta o rápida, simplemente ha sido la mía y a mi me ha ido bien. Cada disciplina me ha aportado y exigido habilidades distintas, así que hacerlo de forma escalonada me ha ayudado a centrarme en cada una de ellas. Yo no venía de practicar ninguno de estos tres desportes por lo que no dominaba nada en concreto, y a todas les tuve que dedicar un tiempo y una adaptación. Creo que si hubiera empezado con las tres a la vez me habría agobiado y quizá incluso lo habría dejado porque aprender a combinar entrenos no es sencillo. Ahora empiezo a saber combinar entrenamientos para trabajar y mejorar en las tres disciplinas, y gracias a mi pareja que me ayuda, que sino…

Rodearse de deportistas y unirse a algún grupo o club es muy importante porque podrás aprender de ellos y con ellos, compartir experiencias, entrenamientos, dudas… Yo suelo entrenar mucho sola pero reconozco que los mejores entrenamientos son los que hago en compañía.

Y finalmente, si ya te has decidido a empezar a practicar Triatlón es importante tener claro que hay que hacer las cosas que a uno le apetecen, nada por aparentar, nada porque toca o está de moda, ni tan siquiera para subirse el ego, si se hace algo es para disfrutarlo, porque os aseguro que detrás de todo esto hay trabajo, y como dice el dicho: Sarna con gusto no pica… pero con gusto, sino es una putada.

no se trata de TENGO QUE NADAR,

sino de QUIERO NADAR, no crees?

Mi camino hacia el triatlonMe espera un largo camino por nadar para mejorar… y pienso disfrutar de todo!

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